5 de septiembre de 2010

Un domingo de locos por las calles de Buenos Aires.

Hoy hizo re lindo clima. Despues de tantas lluvias y dias feos, salio el sol.
Esta re lindo para salir y no se como, llegue al aeropuerto. A... entrar, mirar y salir.
Primero, las ganas de viajar fueron terribles. Vuelos a todos lados, cien de personas con valijas, gente despidiendo y recibiendo a otra.
¿Como me saque esa angustia? ¿Comprando?
Como no se puede pasar para el Free Shop sin pasaje, mire unos negocios de artesanias, y cosas tipicas de la Argentina. No me gusto nada. ¿Que me iba a comprar? Una escarapela, una remera de Boca, un tarro de Dulce de Leche o un mate? No.
Lo que si habia un tipo de negocio de todas revistas y libros de todas partes y libros de bolsillos. Pero no me compre nada tampoco. La angustia crecia en mi. ¿Que hice? Vi un Mc Donalds a los lejos. Chau, una hamburguesa, unas papas y de postre un brownie. Me conforme.
Subi al segundo piso y mientras miraba toda la gente desde la baranda de arriba, recorde que no se podia decir la palabra bomba. Me rei sola como una tarada, sin saber porque. Una idiota importante. Segui caminando y como yo soy una radio andante empece a cantar: "Bomba, para bailar esto es una bomba..." Cuando me di cuenta me agarro un ataque de risa total. Casi todos me miraban.
Me imaginaba yo con una de esas calzas fluorescentes, que usa Madonna en sus videos, con unas Pony de flogger, vinchita de los 60' y muñequeras bailando en el medio del aeropuerto esa cancion sonando de mala calidad de mi minicomponente.
Depues me agarro un poco de miedo de que me llamen la atencion o algo parecido, pero no paso nada.
Despues de salir del aeropuerto, fui a Caminito.
Hacia bastante que no iba por ahi. Habia un monton de gente, muchos turistas, gente bailando Tango y comiendo alfajores Havanna.
Mire un poco las ferias que hay en las calles, algunas entre conventillos, la estatua de Quinquela Martin y representaciones de papel mache de Gardel, Maradona, Fangio entre los balcones.
Lo mas lindo de todo fueron los cuadritos que dibujan los artesanos con acuarela y acrilicos imitando los cuadros de Quinquela Martin, y bueno, algun que otro aleman o fraces que pasaba por al lado.
Un paseo re loco, re diferente a los demas, y muy copado para hacer en familia.
Yo con la mi familia parecíamos otro grupo de turistas, sacando fotos, mirando re sorprendidos todo como si nunca hubiésemos estado ahi. Jajajaja. Dios, que boludos.

Mañana empiesa una semana nueva, todo de vuelta. Esto parece una rutina ya. ¡Que bronca! Para colmo de todo esto, tengo un monton de tarea, y prueba de fisica mañana y no tengo ganas de hacer nada.
Lo unico bueno, es que mañana vuelve Mar de Miami. =)

M.G.S.








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